CORTÉS Y MOCTEZUMA, OBRA DEL PINTOR CARLOS TERRÉS, PRESENTADA EN CIUDAD DE MÉXICO.

Por: Pilar Peres Cernudas

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Conmemorando los 500 años de la “muerte de Moctezuma” y “La noche triste” se llevó a cabo un evento virtual a través de los medios electrónicos, desde la sede nacional de la BSNGE, en Ciudad de México.
Dentro del marco de la inauguración del Séptimo Coloquio: “Camino de Guerra: Muerte de Moctezuma y la Noche Triste: la Noche de las Carreras” el pasado martes 30 de junio de este 2020, en la que participaron La BSNGE, la UNAM y el INHA.
El programa iniciado por Lic. Hugo R. Castro Aranda, Presidente de la SMGE, se llevo a cabo con la participación de la Dra. María Eugenia del Valle Prieto, Directora de Relaciones Internacionales de la SMGE, el Mtro. Carlos Terrés, la Dra. Ana Carolina Ibarra, Directora del Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM, el Dr. Diego Prieto Hernández, Director del Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Mtro. Arturo Azuela.
En la participación del Mtro. Carlos Terrés, se develo electrónicamente la obra “CORTES Y MOCTEZUMA” y en su intervención desarrollo el tema de la obra donde a través de colores y lineas, cuenta la historia de los los antiguos mexicas y los mitos de su origen, leyéndolos como en un códice.
Mencionó: “… que en la parte superior de la obra aparecen a la izquierda Quetzalcoatl con la mano extendida reclamando el reino de su propiedad, y Tezcatlipoca con el indice señalando gravemente: “!Con esto se acabo para siempre!”
Esto es parte de la leyenda nahuatlaca, de Tezcatlipoca y Quetzalcoatl que dieron origen al mundo, cuando solo existía el océano donde vivía el monstruo de la tierra llamado Cipactli.
… Ya establecida Tula y sus palacios, Tezcatlipoca exigió ofrendas humanas, que consistían en dar de cada uno lo mejor: “su corazón”. En la parte inferior izquierda esta “el sacrificio de corazón, Tezcatlipoca se propuso acabar con Quetzalcoatl, engañándolo, y marcando el inicio del derrumbe de Tula, junto con una serie de desgracias que determinaron su expulsión y huida hacia al mar y su promesa de volver.
Al centro en la parte superior una estrella fugaz y el templo mayor en llamas, dos de los presagios de la llegada de Cortés a México.
Tres rostros, son los elementos principales de la obra: Cortés y Moctezuma: vencedores y vencidos, integrados en un rostro dorado del mestizo, en una sola realidad mexicana..
La pintura tiene un elemento azul como raíz en la base del rostro mestizo, es el nacimiento del nuevo hombre, el Yostaltepetl, que simboliza “el corazón del pueblo”, un colibrí libando la flor de la tuna inseminándola.
La estancia de los conquistadores en Tenochtitlan, sus alianzas, intrigas y empeños lograron que la Capital del Imperio Azteca cayera finalmente, el 13 de agosto de 1521, iniciando el México actual, una dramática unión enraizada en las grandezas y miserias de sus contendientes, entre la honestidad y la corrupción, con luces y sombras, protagonistas al fín de la creación de un rostro mestizo que hermanó la entrega total de ambas culturas, crisol candente que en carne viva fusionó en sincrética aleación, el encuentro fatal, emocionante y doloroso, de dos seres que en su entrega apasionada dieron vida a un valioso tercer rostro: “el Mexicano”…”