CRÓNICAS DE AYER Y HOY: LA REVOLUCIÓN MEXICANA Y SUS CANCIONES

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Han transcurrido 80 años que fue iniciada la etapa armada y más de medio siglo de que se expidió la Constitución que hasta hoy nos rige y sin embargo, los personajes que tuvieron la gloria de iniciarla, siguen y seguirán siendo recordados, por un pueblo agradecido.
Hasta 1910, (dice Ramón Zorrilla) «Las grandes decisiones políticas se tomaban en el centro del país, la Revolución irrumpirá en primer plano las ideas de los hombres del norte.» Su escalada de valores es diferentes, se preciarán de francos -Esto es abiertos, extrovertidos, de buena fe y sin segundas intenciones, directos y prácticos-.
Todos sabemos que fue el señor Francisco I, Madero quien más trabajo por terminar con la nefasta dictadura del general Porfirio Díaz y a pesar de saberlo ha colocado el pueblo al general, Francisco Villa en el pedestal de su memoria como a su héroe. Miles de Mexicanos lo seguían y daban con gusto su vida por este hombre que con su típica franqueza norteña supo ganarse el cariño del pueblo mexicano, todavía por la quinta década de nuestro siglo, muchas personas ancianas decían que Villa no había muerto, que solo estaba escondido, y con ansia esperaban su regreso para que pusieron orden lo que ellos en su ignorancia política creían que estaba mal.
La división del norte que comandaba el general Villa ganó las batallas que fueron decisivas para el triunfo de la Revolución iniciada el 20 de Noviembre de 1910 y en ella militaban famosos generales como los brigadieres: Felipe Angeles, Tomás Urbina, Maclovio Herrera, Eugenio Aguirre, Benavides, Martiniano Servín y otros más.
También fue el bando villista donde nacieron las inmortales canciones que fueron como los himnos que enardecían los ánimos de los hombres que seguían al llamado «Centauro del Norte» las canciones que nacieron en esa época, fueron incontables siendo las de más arraigo popular entre otras: «Adelita» «La Rielera» «La Valentina» la popular «Cucaracha» y el «Pagaré».
El corrido mexicano no podía faltar en la histórica contienda, haciendo la historia de los hechos que sucedían en los diversos pueblos y ciudades de los estados Norteños al paso arrollador de las huestes revolucionarias.
Con motivo de la toma de Ciudad Juárez la lírica popular compuso unos sencillos versos, -Como son: Los del corrido Mexicano- que describe Bucólicamente la acción dada en esta ciudad fronteriza diciendo: «Voy a cantarles a ustedes/ con permiso de autoridades. / para darles un detalle de la toma de Ciudad Juárez / son 20 estrofas de 4 versos unos octosílabos como deben de ser los de tal género poético popular, sucesor del romance español, que si es corrido, y no el nuestro que como ya se dijo está divido en estrofas.
En la toma de Ocotlán se inspiró un poeta anónimo como lo son quienes han compuesto los corridos más famosos de la Contienda armada que tratamos las estrofas del de Ocotlán sí se ajustan a las 8 sílabas del verso que tiene el corrido como lo vamos a ver en la siguiente estrofa «Pongan cuidado señores/ lo que pasó en Ocotlán/ donde se ha ganado el gobierno/ con tropas de Juchitlán,/. La toma de Zacatecas fue la batalla que decidió el triunfo de las armas revolucionarias según opinión de connotados estrategas. A ella la canta el romancero del pueblo de la siguiente manera: «Voy a cantar estos versos/ de tinta tienen sus letras/ voy a cantarles a ustedes/ la toma de Zacatecas/ también en esta estrofas.
También en esta estrofa hay fallas técnicas, pero el pueblo los cantó con entusiasmo y los investigadores las han inmortalizado, dándole entrada a la antología del corrido hasta el fin de la segunda década de este siglo, -Diez años que habían sido de guerra civil de caos económico y social Ramón López Velarde, describe y canta a una nación, su visión habrá de enmarcarla por muchos años. Leve íntima y empobrecida y sin embargo le dice «Suave patria» y en su poema describe lo mismo el tren que pasa por desolados parajes, como aguinaldo de juguetería, que a las limpias y recatadas muchachas pueblerinas.
Sin olvidar el agua fresca de chía que venda en todas las fiestas lugareñas en los festejos de la revolución mexicana debemos recordar al lado de los guerreros que dieron su sangre por sus ideales democráticos, a los trovadores que hicieron las letras y la música de bonitas canciones revolucionarias, y poemas nacionalistas, como el de : Suave Patria, del insigne jerezciano Ramón López Velarde paradigma de acendrado nacionalismo.