CELEBRARON SU BODA DELANTE DE DIOS, LORENA Y HERIBERTO, QUIENES LUCIERON MUY ELEGANTES Y FELICES.

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(NP).- Por fín llegó el día fijado para la boda de los estimados jóvenes, Lorena Sámano Enríquez y Heriberto Jiménez Cornejo, la cual fue en el templo del Señor del Calvario, siendo el marco perfecto para esta ceremonia que presidió el Párroco don Tarcisio Martín Martín.
Acompañaron a los desposados sus señores padres, don J. Jesús y María del Rosario por la novia; y don Heriberto y Dolores por el novio, quienes se vieron contentos porque no pierden un hijo: ganan otro; y haciendo la entrega a su respectiva pareja en el altar, rogaron a Dios los acompañe siempre en esta nueva forma de vida que han decidido vivir.
El sacerdote por su parte, dedicó unas emotivas palabras a los contrayentes sobre la vida de los casados, que, siendo dos personas se han de convertir en un solo ser de ahora en adelante; porque así Dios los necesita para su proyecto de vida en el mundo.
Luego les preguntó: ¿Si estaban ahí por su voluntad sin que nada ni nadie los obligara? Ellos contestaron que sí, que estaban libremente, por lo que el padre Tarcisio los bendijo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, declarándolos marido y mujer, hasta que la muerte los separe.
Enseguida los recién casados recibieron un cálido aplauso de todos sus invitados ahí reunidos; luego el sacerdote prosiguió con la ceremonia del rito de la consagración de las sagradas especies, llegando Jesucristo hasta el altar según nuestra fé, de donde tomó el Cuerpo y la Sangre de Cristo el padre Tarcisio, y les dio la comunión a los nuevos esposos, quienes fueron llenos de gracias para su nueva vida.
Los apadrinaron los esposos, Cindy y Ezequiel, quienes con gusto aceptaron la deferencia; por lo que hoy ya tenemos una nueva familia cristiana para la gloria de Dios, que les regalará una hermosa corona de hijos que los harán aún, más felices.
Terminada la celebración del templo, muchas felicitaciones y muestras de cariño recibieron los ahora esposos de todos sus invitados; después partieron a conocido centro social donde tuvieron una grandiosa fiesta con banquete especial, brindis por su felicidad con todos sus acompañantes invitados, y hubo regalos que previamente ya se había enviado, y el baile comenzó con el vals de los novios, durando la fiesta por muchas horas, festejando este feliz acontecimiento muy contentos y plenos: LORENA y HERIBERTO quienes aún gozan de su luna de miel.
¡ENHORABUENA A LOS RECIÉN CASADOS!