HERMIÓN LARIOS HOMBRE DE CIENCIA NACIDO EN LAGOS

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(NP).- Para el presente año se cumplieron ya 67 años que dejo de existir el notable científico laguense Hermión Larios Torres, (1886-1953) un hombre que revolucionó los métodos para hacer Sosa cáustica y Carbonato de sodio en México y el mundo.
En el libro “Semblanza testimonial de Hermión Larios” editado el año de 1992, realizado por el laguense doctor en letras Sergio López Mena, relata lo que en propia voz dijo Jesús Galván Moreno, quien trabajó al lado de Hermión Larios en los años 40s.
López Mena, señala en esta edición realizada en 1992 que Hermión Larios contribuyó a la ciencia en Cuba y en México, en Cuba mejoró el proceso de la producción de caña de azúcar, y explotó los yacimientos de níquel, a la vez que participo en la elaboración del mapa geológico de la isla en la que vivió de 1916 a 1930.
Al regresar a México descubrió el método para la cristalización de las sales, “Método Mexicano de Cristalización” que después se ha usado en otros países, reforestó los terrenos de San Juan de Aragón, mediante novedosa técnica, recuperó tierras del vaso de texcoco para el cultivo.
También dirigió el Instituto Mexicano del Petróleo en la búsqueda de yacimientos. En el marco de sus teorías revolucionarias sobre las capas geológicas predijo la formación de volcanes como el Paricutín, fijo importantes avances datos acerca de la hidrósfera del Valle de México.
Lo más importante de su obra es la realización de lo que hoy se conoce como el Caracol, salina gigantesca que se encuentra en el lago de Texcoco, que él ideó y construyó.
Jesús Galván describe a Hermión Larios como un individuo bajito que media quizás 1,55 de estatura, gordito y con una cabeza enorme de sabio, a la vez que para aquellas épocas la mayoría de los hombres portaban el pelo corto con un copetito, y Hermión Larios, siempre lo traía largo muy limpio, peinado sin exageración, a la vez que se vestía en una forma muy simpática, usaba un pantalón de dril y una camisa también de dril con dos bolsas.
Una era una bolsa normal y la otra era una bolsa especial que su hermana Paca le hacía de una camisa vieja. Y esa bolsa era más grande por allí tenía que guardar la cartera, la pluma entre otras cosas.
Dentro de la charla sostenida entre Jesús Galván y Sergio Flores Mena, el primero relata que lo más interesante de sus aportaciones científicas fue su descubrimiento de que el Valle de México tenía evaporación útil.
Después de que Hermión Larios construyó el gigantesco caracol para la salina, por lo que vino gente de Alemania, de Francia, Nueva Zelanda, incluso en Nueva Zelanda se hizo un caracol semejante siguiendo los lineamientos de don Hermión, llegaron los norteamericanos, de la Dupont, de California de lago salado, y de diferentes lugares a tomar nota de los trabajos que estábamos realizando para desarrollarlos en Estados Unidos, comenta Jesús Galván.
A mediados de los años cincuenta después de haber fallecido Hermión Larios, la Asociación Cívica Laguense promovió la colocación de una efigie en el Jardín de San Felipe, y el que una calle lleve su nombre.